
Nunca llores por un Amor muerto,
Ya que rara vez el Amor es verdadero.
Él cambia sus ropas del rojo al azul,
Y del más brillante azul al rojo,
El Amor ha nacido a una muerte temprana,
Y su realidad es apenas un despojo.
Entonces no ancles tu sonrisa
En su pálido rostro descarnado,
Para exhalar el más profundo de los suspiros.
Las palabras justas en labios sinceros
Pasarán, y sin dudas morirán;
Y tu estarás solo, mi querido,
Cuando se desaten los vientos invernales.
Nunca lamentes aquello que no puede ser,
Pues este Dios no regala dones.
Si este pobre sueño de amor fuese nuestro,
Entonces, querido, estaríamos en el Cielo,
Pero aquí sólo hay campos muertos,
Donde el verdadero amor jamás es cierto.
Elizabeth Eleanor Siddal


4 comentarios:
Ninguno de los versos tiene desperdicio, pero me quedo con este: "nunca lamentes aquello que no puede ser"... Intentaré llevarlo a la práctica :/ Besotes desde Petardylandia.
Cada linea nos deja algo, pero..
El Amor nunca muere
solo abre la puerta y se va
a veces con un Adios, otras con un Hasta luego.
pero nunca termina de morir
por que en ambos en una solo
algo de ese fuego queda
latente
como un corazon palpitante
lleno de Amor.
Desde una habitacion en la joven Buenos Aires te dejo un calido beso
Simplemente me encantó...
Además me siento identificada por la situación que estoy viviendo...
Besos!
Muy hermoso poema
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