
Miro el cielo despejado, azul, todo esta en silencio, no se ve gente en las calles, los techos de las casas están vacías; a lo lejos, como yendo hacia el centro de la ciudad, el sol se esconde.
Hace frío, hay algo de viento, pero el suelo esta tibio, me acuesto y ahora sólo veo azul,
Imágenes y sonidos empiezan a atravesar mi mente, palabras y recuerdos que habían estado guardados para un momento como este…pero ese cajón de la remembranza estaba lleno, fue mucho peso, mi cuerpo estaba cansado, y mi ánimo pulverizado.
Cayeron dos lágrimas, recogí todo, y lo volví a meter al cajón, ya habrá otro momento para eso…
El cielo se oscurece, dos pájaros cruzan el cielo, van como apurados, ya se les hizo tarde para ir a descansar.


1 comentarios:
Lo que hay de bueno en esta historia, es que después de las lágrimas se tiene que saber recoger, recomponerse y seguir adelante. Un besote :D
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