Lo volví a ver, tenía que actuar rápido, aunque el miedo trataba de detenerme, acaso solamente me pararía enfrente de él para decirle "hey tú como te llamas?" Pero por otro lado, no sabía si lo volvería a ver, cuánto tiempo tendría que volver a pasar para tener otra oportunidad. No podía esperar, caminé, me acerqué y lo alcancé...
Ahora sólo puedo imaginarme tomada de la mano caminando junto a él.
martes, 2 de febrero de 2010
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5 comentarios:
El mundo es de los atrevidos, pues los cobardes suelen rendirse antes de tiempo. Un abrazo desde Petardylandia :D
Paola pronto debes escribir la siguiente parte de la historia.
Atte.
Fabian
jajaja sí , yo también quiero saber lo que pasará después con esta historia.. tal vez pronto lo sepamos
Mira, que si lo habías escrito y yo sin darme cuenta.
Aranzazú
Eso te pasa por no leer el blog más seguido XD
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