Hoy desperté con ganas de sentirme bonitaSi, aunque no parezca una frase que pueda salir de mi boca, hoy quería lucir diferente, me harté de ser yo misma, y que mejor forma de empezar que cambiando las apariencias visuales.
Hoy desperté con ganas de verme distinta, como si cambiando mi aspecto fuera a cambiar también mi estado de ánimo.
¿Podría transformar lo triste a lo alegre
cambiando el gris por el rosa?
Veremos si da resultado… y si me dicen que aunque la mona se vista de seda, hoy quiero que sea otra la historia.


1 comentarios:
Me gustaría poder entender tus ganas de cambiar, de verte diferente; pero no olvides una cosa: APARENTAR tiene más letras que SER, y además, conlleva más esfuerzo. Un besote.
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