martes, 16 de marzo de 2010

Una charla

Ahhh por qué timbra el celular, nuevamente olvidé quitarle la alarma, ah, no, una llamada.

-Hola, ¿cómo has estado? ¿Quieres salir hoy?

Esa voz, quién eres, ah sí eres tú.

-Si

Una tarde cualquiera, tomando un café cualquiera, una platica cualquiera, con un tipo no tan cualquiera, esta tarde puede pasar como una algo entretenida.

-Te extraño, quiero pasar más tiempo contigo

¿¿Ah?? ¿¿Por qué me dices eso?? Empiezan a llegar a mi mente tantos recuerdos, momentos gratos y no tan gratos… empiezan a ganar los no tan gratos…

-ah…

El ambiente se pone tenso, rayos, mis manos me están sudando, ¿ahora qué trae este? ¿por qué me dice eso? ¿cómo me voy a zafar? ah! mira pastel! Delicioso pastel que evitará que salga cualquier respuesta de mi boca.

-Dime qué piensas

Que qué pienso, pienso que esta rebanada de pastel es demasiado buena para la situación en la que me encuentro, pienso que nunca debí aceptar una invitación a salir contigo, pienso que ya es demasiado tarde para lamentarme, y pienso que ya que estoy ahí debería hablar claro contigo.

-¿Qué pienso de qué?

¡¿Qué demonios fue eso?! Rápido busca cómo decírselo

-Pues de lo que te acabo de decir…

El tipo empieza a impacientarse, recuerda hablarle con mucho tacto, cuida cada palabra, organiza las ideas, sé clara.

-Pues la verdad yo no quiero y no sé para que me invitaste ahora a salir, si no funcionó una vez, no funcionará otra.

Creo que estuvo bien

-oh…………. Ya se está haciendo tarde

Creo que algo no estuvo bien

-Si, ya me tengo que ir

-adiós

-adiós

1 comentarios:

Petardy dijo...

Si algo puede y no puede estar bien al mismo tiempo no deberías arriesgarte en hacerlo dos veces. Mejor seguir probando para dar con algo (o alguien) que esté bien siempre, ¿no? Un abrazo XXL.