Ahhh por qué timbra el celular, nuevamente olvidé quitarle la alarma, ah, no, una llamada.-Hola, ¿cómo has estado? ¿Quieres salir hoy?
Esa voz, quién eres, ah sí eres tú.
-Si
Una tarde cualquiera, tomando un café cualquiera, una platica cualquiera, con un tipo no tan cualquiera, esta tarde puede pasar como una algo entretenida.
-Te extraño, quiero pasar más tiempo contigo
¿¿Ah?? ¿¿Por qué me dices eso?? Empiezan a llegar a mi mente tantos recuerdos, momentos gratos y no tan gratos… empiezan a ganar los no tan gratos…
-ah…
El ambiente se pone tenso, rayos, mis manos me están sudando, ¿ahora qué trae este? ¿por qué me dice eso? ¿cómo me voy a zafar? ah! mira pastel! Delicioso pastel que evitará que salga cualquier respuesta de mi boca.
-Dime qué piensas
Que qué pienso, pienso que esta rebanada de pastel es demasiado buena para la situación en la que me encuentro, pienso que nunca debí aceptar una invitación a salir contigo, pienso que ya es demasiado tarde para lamentarme, y pienso que ya que estoy ahí debería hablar claro contigo.
-¿Qué pienso de qué?
¡¿Qué demonios fue eso?! Rápido busca cómo decírselo
-Pues de lo que te acabo de decir…
El tipo empieza a impacientarse, recuerda hablarle con mucho tacto, cuida cada palabra, organiza las ideas, sé clara.
-Pues la verdad yo no quiero y no sé para que me invitaste ahora a salir, si no funcionó una vez, no funcionará otra.
Creo que estuvo bien
-oh…………. Ya se está haciendo tarde
Creo que algo no estuvo bien
-Si, ya me tengo que ir
-adiós
-adiós


1 comentarios:
Si algo puede y no puede estar bien al mismo tiempo no deberías arriesgarte en hacerlo dos veces. Mejor seguir probando para dar con algo (o alguien) que esté bien siempre, ¿no? Un abrazo XXL.
Publicar un comentario