
Siempre existe ese momento maravilloso, en que un hombre ve por primera vez el cuerpo de una mujer. Sobre todo el cuerpo de una mujer que no conoce. Una visión que es toda aventura. Su mirada cae en cascada, como el agua en un precipio. Entonces, como pasa ahora contigo, que preferirías contemplar mi entrepierna, el contacto visual provoca algo de culpa. Es como si el hombre quisiera decir que todavía me ve como una persona mirándome a la cara pero, en realidad, está pensando como una bestia, por muy educado y sofisticado que finja ser. ¿No es acaso lo que está pasando contigo?
Fragmento El Psicoanalista


2 comentarios:
A ellos siempre les pasa y, admitámoslo, nosotras también somos un poco bestias si se nos pone por delante un cuerpo digno de admiración. ¿Cuál es la ventaja? A ellos se les nota, las mujeres disimulamos mejor ;)
Totalmente de acuerdo contigo.. Saludos :D
Publicar un comentario